"No pretendo plantear una especie de discriminación positiva en la valoración antropológica de la mujer, ni contestar al largo periodo de discriminación negativa padecida por el 50% de la especie humana, desde la imbecilitas mulieris esgrimida por la Ley de Partidas, para justificar la prevalencia del varón en la sucesión nobiliaria, hasta la injustificable postergación profesional y salarial de la mujer de hoy. Ahí están las cifras horripilantes de la violencia de género, punta del iceberg de la tradicional consideración de la mujer como ser inferior, a partir de la indudable superioridad física de la fuerza bruta del macho".
Bonifacio de la Cuadra
Articulo El Pais
En su argumentación, Bonifacio de Cuadras, creo que olvido que, si bien el "Imbecilitas mulieris" (Ley por la cual la sucesion nobiliaria solo podia darse entre varones) ha hecho mucho daño a la mujer, no se puede negar el perjuicio que ha causado a los propios hombres.
Esa "Misoginia romantica" de la que habla Amelia Valcarcel, olvida que, el hecho de considerar a la mujer como debil, obligaba a asumir que el hombre era fuerte. Dentro de esa supuesta fortaleza, durante muchos siglos se considero el saber poco mas que una perdida de tiempo, los sentimientos eran signo de "Afeminamiento", con lo que se hacia referencia a la debilidad del sujeto. En pocas palabras, el hombre se prohibio sin saberlo tener sentimientos.
Por ello, al leer que el numero de universitarios es menor que el de universitarias (58’1% y 41’9% respectivamente), cabe preguntarse si aquel discurso tan masculinamente defendido desde hace siglos de que es el hombre quien debe ganar el pan con el sudor de su frente, no tiene nada que ver. ¿Y no podemos decir lo mismo de la presion mediatica, social y familiar que recae sobre las mujeres cuando aun son niñas?
Si bien la sociedad ha aprendido (en parte) a tolerar una nueva generacion de hombre menos duros pero mas humanos, la pretension de tener la hija perfecta continua en alza. Han cambiado ( y para bien) los valores. Antes (y aun en parte ahora) las niñas debian ser educadas, calladas, complacientes y obedientes para poder conseguir marido. Ahora la busqueda se centra en los llamados "hijos estuche", los hijos sobre los cuales los padres descargan todas aquellas pasiones que no pudieron realizar.
Por eso les exigen buenas notas, les fomentan la lectura, las apuntan a las tradicionales clases de ballet o baile, las apuntan a un conservatorio, les animan a practicar algun deporte y otras actividades de su pasada infancia. En ultima instancia parece la busqueda de la supervivencia de los padres a traves de los hijos.
Nada que reprochar al argumento medico de la mayor esperanza de vida, que muestra una mayor perfección física (o superioridad sí se quiere) en las mujeres. Pero, quizás, y aun estando convencido de la innegable realidad del titulo "La mujer es superior", habría que llegar a un estadio de igualdad plena de sexos para poder verificarlo plenamente. El machismo nos ha hecho daño a todos.
La afirmación mas grande sobre este punto la encontré en un libo que ya olvide: Si dios existiese, tendría que ser mujer.